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martes, 16 de abril de 2013
Todas las canciones hablan de mi
"Cuanto mayor es el tiempo que hemos dejado atrás, más irresistible es la voz que nos incita al regreso. Esta sentencia parece un lugar común, sin embargo es falsa. El ser humano envejece, el final se acerca, cada instante pasa a ser siempre más preciado y ya no queda tiempo que perder con recuerdos. Hay que comprender la paradoja matemática de la nostalgia: ésta se manifiesta con más fuerza en la primera juventud, cuando el volumen de la vida pasada es todavía insignificante."
sábado, 24 de noviembre de 2012
Y uno aprende...
"Con el tiempo, uno aprende la sutil diferencia entre
sostener una mano y encadenar un alma.
Se aprende que el amor no significa apoyarse en el otro
y que una compañía no significa seguridad.
Y uno empieza a aprender que los besos no son contratos
ni las palabras promesas.
Y uno empieza a aceptar sus derrotas con la cabeza alta
y los ojos bien abiertos.
Y empieza a construir todos sus caminos en el "hoy",
Porque el terreno del mañana es demasiado incierto
para hacer planes de futuro y los futuros tienen una forma de caerse en la mitad.
Y después de un tiempo, uno aprende que si es demasiado, hasta el calorcito del sol quema.
Así que uno planta su propio jardín y decora su propia alma, y deja de esperar que alguien le traiga flores.
Y uno aprende lo que realmente puede aguantar,
que uno realmente es fuerte.
Y aprendes, aprendes...
Con cada adíós, aprendes."
sostener una mano y encadenar un alma.
Se aprende que el amor no significa apoyarse en el otro
y que una compañía no significa seguridad.
Y uno empieza a aprender que los besos no son contratos
ni las palabras promesas.
Y uno empieza a aceptar sus derrotas con la cabeza alta
y los ojos bien abiertos.
Y empieza a construir todos sus caminos en el "hoy",
Porque el terreno del mañana es demasiado incierto
para hacer planes de futuro y los futuros tienen una forma de caerse en la mitad.
Y después de un tiempo, uno aprende que si es demasiado, hasta el calorcito del sol quema.
Así que uno planta su propio jardín y decora su propia alma, y deja de esperar que alguien le traiga flores.
Y uno aprende lo que realmente puede aguantar,
que uno realmente es fuerte.
Y aprendes, aprendes...
Con cada adíós, aprendes."
martes, 30 de agosto de 2011
Special people.
He aquí mi primer idea profunda del día: es la primera vez que conozco a alguien que busca más allá de las apariencias. Puede parecer trivial, pero yo creo sin embargo que es profundo. Nunca vemos más allá de nuestras certezas y, lo que es más grave todavía, hemos renunciado a conocer a la gente, nos limitamos a conocernos a nosotros mismos sin reconocernos en esos espejos permanentes. Si nos diéramos cuenta, si tomáramos consciencia del hecho de que no hacemos sino mirarnos a nosotros mismos en los reflejos de otros, si supiésemos que estamos solos en el desierto, enloqueceríamos.
Suplico al destino que me dé la oportunidad de ir más lejos y lograr de una vez por todas conocer a las personas.
Dejo aquí un fragmento de La elegancia del erizo.
Estoy pidiendo a gritos una jerarquía de ideas. Mientras ordeno mi cabeza, Septiembre llega abrumando con su olor nostálgico y su trinchera de recuerdos.
Suplico al destino que me dé la oportunidad de ir más lejos y lograr de una vez por todas conocer a las personas.
Dejo aquí un fragmento de La elegancia del erizo.
Estoy pidiendo a gritos una jerarquía de ideas. Mientras ordeno mi cabeza, Septiembre llega abrumando con su olor nostálgico y su trinchera de recuerdos.
martes, 19 de julio de 2011
Cuando el corazón se vuelve pájaro.
La alegría sobreviene después de las ausencias, al fín de las nostalgias. Si uno se reencuentras con lo amado y su revelación unánime, es lógico que el gozoz nos abrace y a uno le vienen ganas de cantar. Aunque no tenga voz, aunque esté ronco de pasadas angustias.
Después de todo, la alegría es un préstamo, no nos pertenece. Es una locurita, un premio pasajero, pero la disfrutamos como si fuera propia, como un lucro, como una primavera de la vida.
Ella se aferra al tiempo, arrastra su poquito de la infancia y se mete soplando en la vejez. Semana tras semana, año tras año, la alegría va llenando vacíos. Hasta que no puede más y se vuelve tristeza.
Después de todo, la alegría es un préstamo, no nos pertenece. Es una locurita, un premio pasajero, pero la disfrutamos como si fuera propia, como un lucro, como una primavera de la vida.
Ella se aferra al tiempo, arrastra su poquito de la infancia y se mete soplando en la vejez. Semana tras semana, año tras año, la alegría va llenando vacíos. Hasta que no puede más y se vuelve tristeza.
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